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lunes, 18 de diciembre de 2017

El ángel sin bragas


                              Angelito de trapo cosido  por mi hermana la que perdió las bragas.




                         El ángel sin bragas


     Durante casi dos cursos, a mi hermana y a mí nos internaron en un colegio dominico. Nos habíamos criado en el espacio abierto del Sahara donde se encendía el cielo por breves segundos cada vez que corrían por él los cometas y las estrellas fugaces. El desierto comenzaba casi en la puerta de mi casa, las dunas se extendían hasta donde alcanzaba el horizonte de la mirada. Las gacelas se cobijaban del sol bajo las escuálidas sombras del vecino bosquecillo de árboles del argán, y las cabras trepaban por las ramas para alcanzar los frutos de sus copas. Ni siquiera cuando subíamos al campanario de la misión lográbamos ver el final del mar de arena. Un infinito amarillo. 
     Mi madre y Laila nos marcaron la ropa del internado. Laila lloraba mientras bordaba nuestras iniciales en rojo. Mamá se hacía la dura, no quedaba otra que darnos una educación como Dios manda. 
     —Dios no puede mandar que las ninias pequenias vivan lejos de familia, seniora. 
     —¡A callar Laila... y suénate los mocos, que vas a manchar la ropa! 
     En el dormitorio comunal nos esperaba una larga fila de camas de colchas estiradas, pronto aprenderíamos a hacerlas de manera impecable. Las baldosas del suelo, en blanco y negro, alargaba el paisaje estático. Durante años dibujé de cien maneras distintas aquella alineación que tanto impacto visual me causó la primera vez, una constante repetida en mis dibujos. No entiendo que  amando tanto la sinuosidad del paisaje de mi infancia y la luz del Sahara, fuera una obsesión dibujar siempre puntos de fugas en grises. 
     El veintidós de diciembre preparamos un belén viviente en el colegio. A mi rubia hermana le dieron el papel de ángel por ser la más pequeñita de todas las niñas y a mí el de pastorcilla. Como pesaba menos que un  comino no costaría nada izarla sobre el portal anunciando la Buena Nueva. 
     Durante la función todo estaba saliendo perfecto, las poleas sujetas del techo bien engrasadas para no hacer ruido ni estorbar el Aleluya del coro. El ángel, iluminado por un foco de luz  azulada, descendía majestuosamente  desde los cielos cuajado de estrellas de papel de platina. Fue entonces cuando comenzó a caer algo desde el interior de su túnica, unas bragas de algodón blanco resbalaron por sus piernas.  El apurado ángel hacía todo lo posible para sujetarlas. Quedaron colgadas de uno de sus tobillos mientras mi hermana hacía aspavientos y se balanceaba por encima del  escenario hasta que golpeó, derribándolo, el panel de cartón que simulaba el castillo de Herodes. Las bragas terminaron por soltarse quedando pendida de una de las manos alzadas del niño Jesús, ¡menos mal que era un muñeco! Todo el público reía, incluido nuestros padres, en cambio,  las monjas se enfadaron muchos pues se tomaban muy en serio lo del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, Amén. 
   Mi hermana-ángel pasó tanta vergüenza que terminó enfermando de angustia y de dolor de vientre; desde entonces arrastra un miedo atávico a perder las bragas y cierta controlada fobia a la Navidad.
     Cuando volvimos a El Aaiún, la capital del Sahara Occidental, soplaba el ardiente viento sobre nuestras cabezas al bajar las escalerillas del avión, parecía decirnos:
     ¡Marhabá guayetas! ¡Bienvenidas niñas! 









92 comentarios:

  1. Ahh¡¡qué relato más bonito! Te juro que me reído con ganas, tan bien narrado el incidente de las bragas que creí verlo. Me encantó.

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  2. Gracias Mirta, que bueno que te reíste.
    El angelito de trapo lo tengo como corona del árbol de navidad en vez de estrella, pero yo le recorté unas bragas de papel, le puse un alfiler del tobillo y le colgué un cordón para que fuera "el prota" de este cuento no tan cuento.

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    1. El angelito es precioso y muy dulce. Mi entusiasmo y lo que he disfrutado tu cuento, me hizo olvidar decirte que tiene una gran ternura. Si se basa en un pasaje de tu niñez y la de tu hermana es un bello recuerdo que has plasmado en este cuento. A veces los escritores dejan traslucir un poquito su alma, pero solo un poquito..por eso nunca me animo a pensar que lo que se convierte en una poesía, en un relato o historia es parte de su vida, si no se dice claro. ¡Un abrazo Isabel!

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    2. Normalmente no soy autobiográfica, pero este del angelito aunque no exactamente literal, la mayor parte es verdad de la buena buena. Ha pasado muchos años de esta historia y siempre mi hermana y yo le añadimos un nuevo giro, como dice la amiga Eva Loureiro, los que escribimos "aumentamos" incluso a punto parodia. Imaginate que verguenza para una niña chica perder las bragas, ya perderlas de mayores es otra historia :)
      Gracias de nuevo Mirta.

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  3. Un cuento genial, con mucho humor y muy bien escrito.

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    1. Muchas gracias Marta. Feliz Navidad y todo eso (con bragas o sin ellas)

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  4. Me lo tomo como una anécdota autobiográfica, Isabel, exagerada y aumentada por tu buen hacer de escritora (a mí también se me va la mano recuerdos de la infancia como si fueran chistes de lo simpáticos que suenan). Como tu particular cuento de Navidad, que resulta tan gracioso como emotivo, al imaginarnos a tu pobre hermanita intentando en vano que no se le escaparan las bragas. La gravedad es lo que tiene, todo cae donde tiene que caer, y aún tuvisteis suerte de que no le cubriera la cara al Cristo Redentor ;) Bromas aparte, me ha encantado tu manera de narrar y adornar el texto, qué decir de la imagen y la canción, muy navideño, de otros lugares... Besos atlánticos, y ¡felices fiestas!

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    1. ¡Uff! la gravedad es muy puñetera.
      Gracias Eva, muchos besos.

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  5. Falta “contando” entre “mano” y “recuerdos”, que, en esta ocasión, se me fue la tecla ;)

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    1. Eso es que escribes muy deprisa y tienes alas (como el angelito) pero en los dedos.

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  6. Deliciosos recuerdos los que describes, Tara. Es un placer.

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    1. Mil gracias Juan Antonio, alguien que te aprecia mucho y le gusta tu manera de escribir, me ha chivado la direc. de tu blog. Para allá que voy...

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  7. Jajaja delicioso relato Tara, me ha encantado la manera de contarlo, mira que he imaginado esa escena y a tu pobre hermana intentando sujetarlas. Pobre criatura, vaya mal rato y qué bragas más indiscretas.
    Besos

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    1. Con razón nos decía nuestra madre que la ropa interior había que tenerla siempre limpia y en las mejores condiciones, por si acaso pasaba un accidente, o algo. ;
      Gracias Conxita. Muchos besos.
      P.D., por cierto, que guapísima estás en la foto de la tarjeta de Navidad del amigo David Rubio.

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  8. Gracias, Isabel, por participar con este relato en EL TINTERO DE ORO. Un superabrazo y suerte!!

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  9. Ay que bueno, mira Isabel que nunca llegué a pensar si los ángeles llevarían bragas jaja y ese niño Jesús "cazandolas al vuelo" ya se le veían maneras desde el pesebre jeje. Qué divertido relato, el Sahara, un internado de señoritas y un portal; muy propio para estas fechas. Mira que ocurrente, de verdad. Un abrazo

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    1. ¿Los ángeles no tienen sexo?, pues tendrán bragas también, o carsoncillos, digo yo...
      Besazo Emerencia.

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  10. Uy! leo en el título juntas las palabras ángel y bragas, y no se que esperar del relato. Lo primero que me pregunto es si una mano negra clausurará el blog, que con los tejemanejes legales que sobrevuelan últimamente este país nunca se sabe, mordazas y leyes aparte. Finalmente compruebo que no ha sido para tanto y el relato es para todos los públicos, lo cual no se si debo agradecer... o no.
    Bromas aparte, no es difícil adivinar que el cuento tiene mucho de autobiográfico, el desierto se dibuja ante nosotros trayéndonos la brisa cálida y las ansias de libertad contrastan con la clausura del colegio Dominico. Nuevamente contrastes entre la cultura árabe y la navidad cristiana, contraste que refuerza esa frase final, y entre las estrellas del firmamento limpio del desierto y las de papel de plata de la función. La anécdota divertida y bien contada, aunque duele pensar el efecto devastador que pudo haber tenido en una cría tan pequeña, creo que harías bien en transmitir a tu hermana el saludo afectuoso de quienes visitamos este blog, aunque sea con varios años de retraso.
    Suerte en el concurso Isabel. Abrazos.

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    1. Snif, siento desilusionarte Jorge; ... a ver si me atrevo a publicar algo que tenga sexo implícito un día de estos.
      El Sahara formó parte de mi vida, y lo llevo en cierta manera en vena, no es extraño que asome en muchas de mis historias, como bien sabes, que me llevas leídas unas cuántas ya ¿a qué sí?
      Muchas gracias Jorge, a ver si te animas a concursas que me gusta mucho como escribes.

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    2. Mujer, tampoco es que me hayas desilusionado, a ver si voy a provocar ahora que aparezca en este blog un relato que no podamos leer los menores... :)

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  11. Que lindo relato Tara, tan dulce y gracioso. Pleno de inocencia. Me encantó. Saludos.

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    1. Muchas gracias Mendiel, bienvenida a mi blog. Hasta pronto compañera.

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  12. He empezado a leer y me he quedado prendida en ese desierto infinito donde se pierde la mirada de una niña. Qué descripciones tan bellas y tan poco típicas. Luego me he enganchado al Belén viviente. Pobre hermanita. Me imagino su bochorno que, a tiernas edades, se agrandan tanto. Pero me uno a la risa del público. Como te he dicho alguna vez, me encanta tu fino sentido del humor.
    Que tengas mucha suerte.
    Un beso

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    1. Pobre hermanita sí. Si te llego a conocer hace unos cuantos muchos años la habría llevado a tu consulta, por lo del trauma digo.
      Gracias Ana. Un cariñoso beso.

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  13. Hola Isabel,
    Las descripciones le hacen a una servidora volar por los lugares que mencionas. Afortunados los que pueden visionarlo, pero desafortunada la obra con cómo acabó. Despierta cierta gracia pero el trauma está ahí. Aun con todo, logras cautivarme con las descripciones. Un saludo!

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    1. Muchísimas gracias Keren. Por favor, pone un enlace con tu blog, supongo que escribirás, para poder ir a leerte ¿vale?
      Hasta pronto compañera.

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    2. Y por favor Kerem, pone un enlace con tu blog, que soy un desastre para estos menesteres de las búsquedas.

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  14. Si las anécdotas de la infancia ya suelen ser graciosas, esta se llevaría la palma. Nunca se me había ocurrido que un ángel pudiera perder las bragas, jajaja
    Pero es que esta historia, contada con tu peculiar estilo narrativo, lleva pegada un halo de ternura y nostalgia que ha hecho que disfrutara de ella.
    Un abrazo.

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    1. Acabo de ver que te presentas al concurso del tintero dorado con este relato. ¡Suerte, compañera!

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    2. Oye... que los ángeles no son menos puros por llevar bragas, imagínatelos volando por las alturas con todo al aire. Nu nu.
      Me alegra que te haya parecido divertido Josep Mª, un fuerte abrazo.

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  15. Me ha gustado mucho la forma de describir ese paisaje desértico y la forma tan cuidada de contarnos esta historia, al mismo tiempo, tierna y divertida.
    A partir de ahora cuando vea un ángel-niño en alguno de esos belenes vivientes no podré evitar sonreirme acordándome de tu lindo cuento navideño.
    Besos y ¡Felices Fiestas!

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    1. A mi también me pasa cuando los veo, mi hermana ni los mira jejje
      Felices Fiestas para ti también, aunque te he leído que no eres forofa de ellas, a mi tampoco me hacen mucho tilín. Ni tolón, la verdad.
      Gracias Estrella.

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  16. Un relato divertido y entrañable, Tara, como lo son todas las aventuras infantiles bien contadas y creíbles :))

    Al ser yo tan mal pensada, por el título, creí que el argumento iría por otros derroteros. Creo que debo pedirles a los Reyes Magos una "mirada más limpia" jajajaja.

    ¡Muy bueno!

    Un abrazo navideño :)

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    1. jje Julia, piensa mal y... no siempre acertarás.
      Un abrazo compañera.

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  17. Hola Isabel
    Cómo siempre, delicioso relato. Espero que obtenga muy buen lugar en el concurso. Estoy de acuerdo con Jorge en muchas cosas: los detalles autobiográficos (que se notan) refuerzan notablemente el carácter del relato y, por otro lado, me gusta mucho también a mí ese contraste continuo libertad del desierto-opresión del internado, cultura árabe-cristiana, etc.
    Humor fino, exquisitamente condimentado y muy oportuno. Tú forma de escribir engancha pero además, la carga emocional que conlleva saber que lo escrito procede, en gran medida, de lo vivido, le da una personalidad arrolladora al texto.
    Como siempre, encantado de leerte
    Un beso grande

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    1. ¿Por qué me gustarán tanto tus comentarios Isidoro? creo que porque sé que los dices de corazón y desde la generosidad de la que haces partícipes a todos tus compañeros. Jorge lleva ya unos cuantos años leyéndome y me conoce (literariamente hablando) casi al dedillo. Sus comentarios suelen ser también muy acertados, no me pierdo ni uno.
      Feliz Navidad Isidoro, un beso de los gigantes y a ver si nos regalas para Navidad la continuación de LOBO

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  18. Tienes habilidades únicas para contar, utilizas los senderos más insólitos, posees una imaginación desbordante, digna de elogio. Sabes combinar tu increíble sentido del humor con el talento de escritora que te acompaña.
    Y logras colocar tantas maravillas en un cuento que es fascinante dejarse llevar por tu prosa.
    Me he podido asomar al campanario para poder ver las dunas y lo he logrado. Busqué argán por Google porque no conocía el nombre del árbol. Y aunque siempre me creo toooooodo lo que cuentas como un niño que mira la luna y me parece que puedo tocarla si tú lo dices, te juro Isabel, que me costó creer que las cabras pudiesen caminar por las ramas, ¡pero las ví! Eres increíble, te aseguro que nunca más dudaré de nada.
    Y vi la escena de tu hermana-ángel y las bragas cayendo hasta quedar colgadas en posición tan insólita ante las risas de la concurrencia, todo lo vi como si estuviese sentado en mi butaca de la platea. Todo gracias al prodigio de tu arte.
    Y también vi a El Aaiún, que tanto significa para ti.
    Isabel, te deseo la mejor de las suertes en el concurso.
    Ariel

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    1. Cuando me dices cosas tan maravillosas... además de hacerme subir a la estratosfera, pues no se que contestarte querido Ariel, a parte de darte las gracias y un achuchón de los fuertes.
      Achuchón= abrazo apretao.

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  19. Una cálida bienvenida!

    Un relato simpático... y digno de presenciar jajjajajaja...

    Fuerte abrazo, Isabel.

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    1. Muchas gracias Ernesto, otro cálido abrazo para ti compañero.

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  20. Un relato encantador, sabés cómo enganchar a los lectores con las descripciones y las vueltas de tuerca finales tan creativas.
    Los hechos cotidianos y verídicos tienes su dosis de divertimento, pero siempre hay que aplicar una pizca de exageración cuando se convierten en literatura.
    Mucha suerte con el concurso del Tintero, Isabel.
    Un gran abrazo agradecido por la sonrisa que me sacaste.

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    1. Me alegra mucho haberte hecho sonreír. Cuéntanos cuando puedas como va tu hermana Mirella.
      Un beso de los que cruza océanos.

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    2. No ha quedado nada bien mentalmente, además está muy débil y como requiere cuidados especiales que no puedo brindarle, la ingresé en una institución donde la atienden como ella necesita.
      Muchas gracias por interesarte, Isabel.
      Abrazos desde el otro lado del charco.

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  21. Cómo me gustan tus recuerdos de la vida Sahariana, Isabel: creo es lo que prefiero d'entre tus narraciones. Anque debo confesar que la última que te leo siempre es la mejor que he leído...

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    1. Eso es porque lo último que lees es lo que queda más fresco en la impronta de tu retina.
      Lobo, Pedro me manda saludos cordiales para ti.
      Felices fiestas grumete, hasta pronto. Tu capitana.

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  22. Me ha hecho mucha gracia la fobia a perder las bragas, creo que ahí hay tela para otro relato. Dicen que una vez a mi exsuegra se le cayeron a plena calle, imagínate eso, jajajaja.
    Excelentemente escrito como siempre Tara.
    Es un placer leerte.
    Abrazos.

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    1. Gracias Gildardo.
      También tiene mi hermana la del cuento sentido del humor (toda la familia lo tenemos), cada vez que va a una fiesta o reunión de amigos, cuando le pregunatamos que tal le fue siempre contesta lo mismo:
      Un muermo (aburrimiento) de fiesta, desde que encontré las bragas me fui ;
      Felices fiestas Gildardo un abrazo cariñoso.

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  23. Una fobia navideña más que justificada, me ha hecho sonreir. Enhorabuena y mucha suerte en el concurso.

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    1. Qué que te hice sonreir Beitavg, me alegra.
      Muchas gracias compañera.

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  24. Hola Tara, de nuevo,
    Dejo mi blog como me dijiste aunque creo que ya es tarde. Por si a caso yo le dejo. Un saludo y de nuevo gran entrada. Lo dicho, mucha suerte.

    https://elrincondekeren.blogspot.com.es/

    https://elrincondekeren.blogspot.com.es/2017/12/no-haciendo-nada.html

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    1. Soy una despistada. Ya lo tengo guardado Keren. Gracias.

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  25. Elegante forma de escribir una anécdota ocurrida a la hermana de la narradora durante la infancia, con un punto divertido.¡Suerte en el concurso!

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  26. :)
    Gracias por hacerme sonreir!
    Un abrazo.

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  27. Pero qué relato tan imaginativo y simpático. Me ha hecho mucha gracia ese miedo atávico a perder esa prenda interior, y es que hay fobias que hasta que no te las cuentan ni te las crees. Ésta es un buen ejemplo de ello.
    Me ha encantado, Isabel.
    Suerte en el concurso El Tintero de Oro.
    Un beso

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    1. Ya sabes, Chelo, que muchas de las fobias son irracionales, pero esta está un poquitín justificada ¿o no? :)
      Muchísimas gracias compañera... a ver si esta semana avanzo con la lectura de los relatos del concurso, la semana pasada no tuve tiempo ni de respirar.
      Un beso y feliz 2018

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  28. Hola Tara!!
    Muy original tu relato, ese espacio en el que ambientas la historia, entre idílico y nostálgico, y bueno la escena del ángel perdiendo las bragas, a mí me dio pena ajena, no pude reírme, me identifiqué más con la pena, el dolor de vientre y la fobia a la navidad de la pobre niña...

    Feliz 2018 y mucha suerte en el concurso!!
    Abrazos!!

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    1. Hola Diana... es verdad, pobre angelito.
      Feliz 2018 compañera, muchos abrazos y gracias por leerme Diana.

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  29. Si que la sufrio ese pobre ángel, debió ser traumático. Bonito relato con añoranza y humor.
    Suerte

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    1. A veces el humor es una manera de espantar la tristeza y los malos momentos.
      Gracias Xavier
      Feliz 2018

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  30. Hola, Tara.
    Tierno, gracioso y simpático relato. Me ha gustado.
    Yo diría que había escrito algo antes (fuiste de las primeras en presentarlo) pero...Para ver si encontraba mi comentario he leído todos y me he reído con ganas.
    Y ya que habláis de bragas, hace muchos años, acababa de aterrizar yo en la ciudad donde vivo y por los pasillos del metro me paró una señora y me pidió que la ayudase porque se le caían las bragas y ella no se podía agachar. Roja como un tomate, hice lo que pude, pero pensé, como esto pase muchas veces me vuelvo corriendo a mi pueblo. No ha vuelto a pasar, pero ya ves que tu hermana no fue la primera ni será la última. "Puñetera gravedad" jajaja
    Mis mejores deseos para el próximo año y para siempre.
    Un abrazo

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    1. Hola de nuevo Ana, pobre mujer del metro..., menos mal que estabas tú para ayudarla ;)
      Tengo otra historia real sobre bragas, te la cuento.
      Vivimos en una casa bastante grande, y mi madre, por razones de edad ya no pone lavadoras, ni tiende la ropa, porque le duele los brazos, así que me toca a mi.
      Desde la ventana de la cocina se ve el tendedero, y en él estaba tendida las bragas de mi madre (hasta el cullo), las mías que son medianas, de las llamadas francesas que me encantan, y las de la novia de mi hijo, tangas que son hilos dentales, que un dia de estos se las traga la lavadora fijo. Estaban en fila...de mayor a menor porque soy muy ordenada... y comenta mi madre mirando al patio (que le rige la cabeza mejor que a nadie):
      ¡Vaya...un claro exponente de la diferencial generacional!

      Y ahora un pensamiento personal, a m me parecía mucho más sensual cuando había que abrir las bragas para ver el culo, ahora hay que abrir el culo para ver las bragas ¿o no?
      Un abrazo y feliz 2018 compañera.

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  31. Hola, Tara.
    ¡Qué cuento tan bello nos has regalado, amiga! Está escrito con una prosa elegante y precisa, y me he sumergido en ella perdiéndome en el desierto, riendo en la representación. Me ha gustado mucho.
    Te deseo mucha suerte en el concurso.
    ¡Feliz año 2018! Un abrazo.

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  32. Muchísimas gracias Patxi, me alegra que te haya gustado el cuento.
    Suerte para ti también en tintero de oro, ya leí tu aporte, desde que pueda te lo comento.
    Feliz 2018 y un abrazo de los fuertes.

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  33. Hola, Tara
    Encantador relato, cargado de pedacitos de humor y con esa inocencia de la niñez. Que me he imaginado la cara de las monjas!
    !Suerte en el concurso!
    !Feliz año nuevo!

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    1. Siii, la cara de las monjas un poema.
      Muchas gracias Yessy, suerte para ti también en nuestro Tintero y Feliz año compañera.

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  34. Tara que relato nos has regalado del desierto con esas imagines y la prosa maravillosa. Las bragas se pierden el la niñez muy a menudo. Yo cuando iba a colegio perdí unas o no me las puso mi tía que fue quien me vistió ese mañana. Fui al cole si bragas. Y de mayor tambien las perdia en alguna ocasión( no piense mal) se aflojaron estando dos horas sentada pintando y cuando iba de regreso a casa tuve que entrar en un portal aprovechando que entraba una señora, para sujetarlas. Anécdotas de la vida. Tu relato me ha sacado mas de una sonrisa. ¡Suerte en el concurso! ¡Feliz Año!. Un abrazo.

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    1. Pues yo también en alguna ocasión he ido sin bragas...cuando era nudista ;) prueba a bañarte en la playa sin nada ya verás qué sensación más rica.
      Muchas gracias Mari Carmen, tu cuento relato también es muy bonito.
      Suerte y Feliz año

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  35. Hola Tara, que relato mas tierno nos has contado, esos momentos tan entrañables cargados de un toque de humor y de inocencia muy propios de la niñez. Es fácil imaginar la situación vivida por todos los participantes en esa historia.
    Gracias por este toque de humor.
    Un abrazo Tara
    Puri

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    1. Pues mira Puri sobre lo que dices de la situación vivida por todos los participantes... estaría bien escribir este cuento desde el punto de vista de la niña-angelito perdedora de bragas y desde el punto de vista de las monjas que le arruinamos el espectáculo ¿eh? no estaría mal.
      Un abrazo Puri, Feliz año

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  36. Hola Tara.

    Me he reído de lo lindo con la anécdota de la hermana-Ángel. Pobrecita, lo mal que lo tuvo que pasar.

    Me ha gustado mucho fuerza de tus palabras al describir el paisaje del Sáhara. Era como estar allí.

    Mucha suerte en el concurso.

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    1. ¿Has estado alguna vez en el desierto Sahariano? Es impresionante.
      Suerte para ti tambien Jean Ives en el Tintero, gracias compañero.

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  37. ¡Casi sublime!
    Me gusta mucho. Tan complejo que sorprende por su cómoda lectura. No sé en qué año se desarrolla la acción pero ese ángel desbragado parece toda una premonición.
    Técnicamente es un disfrute poder aprovechar tu maestría.
    Gracias

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    1. Hola Don, pues te cuento... el momento perfecto para perder las bragas ;
      Casi un año después murió Franco y al poco fue "La marcha verde" y la entrega de aquel llamado Sahara Occidental Español, a los marroquíes, el enfrentamiento y guerra con el Frente Polisario y el posterior exilio de los Saharahuis (como sabes, continúan siendo apátridas)
      Gracias a ti compañero. Feliz año.

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  38. Ya desde el título este relato pedía a gritos ser leído, y mientras lo hacía me preguntaba cuando llegaría esa pérdida vergonzosa por parte de un ángel del Señor. Cuando he llegado a la parte en concreto creo, que a parte de las bragas del ángel de metirijillas se me han caído dos lagrimones de la pura risa.
    creo que has conseguido un cuentito que no parece serlo, muy tierno y humorístico.
    Suerte, compañera.

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  39. Pues ya ves Francisco, los ángeles del señor también tienen prendas íntimas y, por lo visto, flojas de elástico. Bueno, me alegra que te hayas divertido. Suerte para ti también colega.

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  40. Bello y tierno relato que me ha sacado una sonrisa, te deseo mucha suerte en el Tintero de oro gracias a esta iniciativa he podido disfrutar de tu historia.

    Un abrazo.

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    1. ¡Qué bien Mer! Suerte a ti también compañera.
      Otro fuerte abrazo.

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  41. Hola Tara: debo confesarte que, mucho más que la historia del ángel, me seduce tu ambientación. El desierto, esa casa abierta a las dunas, el suelo del internado. Veo ahí la pluma de una gran autora. Felicidades.

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    1. Muchísimas gracias Rocío. Es normal que te guste más la ambientación y el paisaje del desierto, es ahí justo donde puse más intención, lo del ángel es algo ligero y anecdótico, escrito desde la sencillez y sobre todo, desde el recuerdo.
      Suerte en el Tintero compañera, hasta pronto Rocío.

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  42. Ay, Tara. Esa imagen de la hermana perdiendo las bragas es apoteósica, pero, como dice Rocío, el desierto a la pueta de casa y la ambientación en general, me ha cautivado. Precioso.
    Mucha suerte en el concurso.
    Un beso.

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  43. Es que ¡A quién se le ocurre mezclar desiertos y bragas!
    Muchas gracias Rosa, suerte para ti también compañera lectora.

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  44. Jajajaj, ¡qué anécdota más graciosa y entrañable! Nunca un ángel viviente había sido tan real. Lo que en verdad ha debido de disgustar a las monjas es que su niño Jesús fuera un muñeco y que nadie se tomara en serio su escasez de sentido del humor. Seguro que hasta el Señor Jesucristo se rio.

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  45. Como caídas del cielo,... jajaja. Menuda Anunciata!

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  46. ¡Isabel! Van desde aquí abajo, en el hemisferio sur, pero por sobre el mismo océano, mis felicitaciones por tu mención en el concurso del tintero. ¡Que lo disfrutes!
    Ariel

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    1. Muchas gracias Ariel, estoy contenta porque han ganado unos estupendos relatos (no es por quedar bien, es lo que pienso y siento) Hemos ganado todos, puesto que hemos tenido la oportunidad de leerlos, de leernos.

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  47. Isabel, felicidades por esa quinta posición, quien te lo iba a decir el día que tu hermana tuvo el percance que un día iba a servir para una mención en un concurso literario. Enhorabuena!

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    1. jjaja Jorge, es verdad, gracias a las bragas de mi hermana.
      Te agradezco tu felicitación Jorge, y aún tengo pendiente tu parte II, que me lío a hacer cosas y el tiempo no me llega para todo lo que quisiera.
      Nos vemos prontito.

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