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domingo, 4 de marzo de 2018

El cazador







                             EL CAZADOR

     Entiende que a su madre no le queda otra que hacer lo que hace, por eso calla cuando el hombre oscuro la visita, suele traer para ellos una bandeja de dulces que el muchacho ni prueba, en cambio, a su hermana lo que más le gusta son las milhojas de merengue y canela.
     —¿Qué se dice? —regaña la madre.
     —Gracias padre —farfulla la niña con la boca manchada de polvo de azúcar.
     El muchacho casi no responde al ¡hola chico!, y sale con su hermana al terreno baldío que hay frente a la casa, sabe que no pueden entrar hasta que avise la madre. Entretiene la espera apuntando, sin disparar, a los lagartos que asoman entre la maleza o de debajo de las piedras.  

     No hace demasiado tiempo, el paisaje del horizonte de su infancia era unas largas hileras de plásticos transparentes que protegían a los tomates del calor isleño. El abuelo le enseñó a matar con el tirachinas a las culebras y lagartos que diezmaban el escuálido huerto. Como no eran ricos aprovechaban todo: la cámara de una rueda de bicicleta abandona para las bandas de goma, un trozo de cuero de la lengüeta de unas inservibles zapatillas de deporte, lo que se terciara; también le enseñó a trenzar el esparto para hacer una soga fina. Ahora que no está el abuelo, ni hay tomates que defender, ya no mata lagartos, tira a las latas vacías, o a los cascos de botellas colocados sobre unas piedras altas, hasta las lagartijas se han acostumbrado al seco sonido y ya no se esconden. Utiliza un silbido para cada uno de los lagartos grandes, los de gran tamaño son más inteligentes. Ora un chiflido largo acompañado de dos cortos; ora uno suave y prolongado, casi siseo.
      —Mira, ahí está Simonyi —señala la niña a la vez que lanza a los matojos unas cáscaras de papas.
     —No es Simonyi tonta, es Salmor, y la hembra que está a su lado Galliota, pero no hay que molestarla, te puede morder, está a punto de poner los huevos.
     —¿Va a tener hijitos Galliota?
     —¿No recuerdas cuando hace poco se le acercó Salmor inflando la garganta?, movía su cabeza de arriba abajo como diciendo que sí muchas veces y después se subió a ella y le mordió el cuello, ¿te acuerdas?
     —Sisisisisi —repite la niña dando cabezadas y síes.
     —Pues ya sabes lo que pasa siempre después, en un mes más o menos pondrá huevos.
     —¿Cuánto tiempo tiene un mes?
     —Cuatro semaaanaas —responde el chico con paciencia alargando las aes de la semana.
    
Y la semaaaana ciiinco días, estos ¿a qué sí? ─enseña su pequeña mano de cinco días.
     El hombre sale acompañado de la madre.
     —Me llevo a tu hermana, he dejado unos garbanzos al fuego, cuida de que no se queme el guiso.
     El chico no contesta. El coche en el que se alejan deja tras él una densa polvareda. Los lagartos vuelven a salir de sus escondrijos y rodean al muchacho.
     —No nos gusta nada que se lleve a la niña —Sisea Salmor, esta vez mueve la cabeza en sentido negativo. El muchacho piensa que a él tampoco le gusta mientras pela una rama seca en forma de horquilla; con la navaja desbroza la corteza y, una vez limpia, recorta con cuidado una ranura en cada extremo superior para ajustar las dos bandas de caucho. Le resulta más fácil pensar cuando mantiene las manos ocupadas. Después entra en la casa, estira la cama deshecha y remueve los garbanzos de la olla. 

     Cuando por fin regresan, la pequeña dice que no tiene hambre, se sostiene el bajo vientre quejándose de que le duele
     —Me duele, me duele mucho.
     —Te dije que no comieras tantas porquerías, ¿te lo dije o no te lo dije? —grita la madre malhumorada a la vez que mete en un bote de metal unos cuantos billetes.
     —¿Dónde te duele? —le pregunta el hermano.
     —Por aquí —señala.


     El domingo confía en llegar a tiempo a la celebración de la misa.  Lleva su mejor honda en el bolsillo trasero del pantalón. Camina con pasos firmes. Una fila de lagartos sigue al muchacho, una larga sombra verde a sus espaldas.
     La iglesia está repleta, entran algunos feligreses tardíos que no reparan en la alfombra de lagartos. El sacerdote besa el altar y da la bendición.
     In nómine Patris et Filii et Spiritus Sancti.
   Mientras entonan El Gloria los lagartos se sitúan en los pasillos laterales. Los fieles se levantan de sus asientos, hacen la señal de la cruz.
     Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, que domine a los peces del mar, a las aves del cielo, a los animales domésticos y a todo animal que se arrastra sobre la tierra.
     Los lagartos avanzan hacia el altar. Un niño le dice a su padre que hay bichos en el suelo, el padre le advierte de que en la casa del Señor hay que guardar silencio. Simonyi le guiña su tercer ojo al niño, un ojo parietal, y el niño le guiña el suyo de un solo párpado. Un pacto.
     El oficiante se lava las manos en un aguamanil de plata mientras entona salmodias.
     Lavaré mis manos inocentes y rodearé tu Altar     

     El muchacho se parapeta detrás de una columna cercana al púlpito.
     No permitas Señor que se pierda mi alma entre los impíos.     Extiende el brazo izquierdo sujetando la base del tirachinas entre el índice y el pulgar derecho, a la altura de la mejilla.Cierra un ojo, apunta y tira.
     Per omnia saecula saeculorum.     

     Amén —responde el chico.
     La piedra sale disparada hacia el altar y se clava, certera y justa, entre los dos ojos del hombre  que cae desplomado, parece un cuervo abatido. El resto del trabajo lo hacen los lagartos.



                                      Isabel Caballero

81 comentarios:

  1. Impresionante, querida Isabel. Una historia dura que sobrecoge por la sencillez con la que está contada. El diálogo inocente de los niños es el mejor anuncio de lo que va a pasar y sin embargo nada tan cruel como ese abuso de la niña. Sobrecoge la venganza de los lagartos. Un beso muy grande y felicidades

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  2. ¿Puede decirse que magistral?...

    ¡Magistral!

    Llama la atención, entre otros detalles, lo bien que sabes construir tirachinas :))))

    Fuerte abrazo Isabel.

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    1. ¿Has visto? Se me da de lujo, y eso que soy incapaz de matar una mosca :)
      Gracias Ernesto, con lo de magistral se te ha ido un poquito la mano :)

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  3. Maravilloso, Tara.
    Ese ingenio para construir juguetes improvisados me hizo recordar a los relatos de mis abuelos, que hacían muñequitos a partir de una patata (para el cuerpo) y un par de palillos (para los brazos y piernas).
    Es doloroso pensar que esa imaginación infantil se vea manchada por ese drama de fondo con los abusos a la niña... se me pusieron los pelos de punta.
    Pero el karma siempre llega, incluso en forma de lagarto.
    Un besote.

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    1. Si es que no hay mejor juguete que el que construye uno o una.
      El karma tiene muchos disfraces.
      Un beso Sofía, me gusta mucho que vengas a leerme.

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  4. Otra gran historia Isabel. Me encanta que se te ocurren de todo tipo. Esta tiene esa mezcla de inocencia y crueldad. Y bueno, la venganza puede ser justicia.
    Abrazos cariñosos.

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    1. Es que todos los crímenes, el peor es el tocar a un niño, no me extraña que te de rabia. Yo también me vengaría.

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  5. El hombre oscuro cae abatido y los lagartos —esa larga sombra verde a espaldas del chico— hacen el resto...
    Me gusta cómo has construido el relato, cincelando los acontecimientos del mismo modo que el cazador fabrica su arma navaja en mano. Estirar la cama y revolver los garbanzos, como buen hijo, observar lo que ocurre y guardar para él su opinión, apenas compartida con su confidente verde... y los billetes, el por aquí, y esa piedra que se clava certera y justa.
    Enhorabuena, señora escritora, le ha salido un texto redondo, de esos que dejan poso.
    Un beso gordo en cada mejilla para compensar tanto horror ;)

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    1. ¿Qué decirte Eva?... que has entendido la herramienta del relato, la construcción narrativa y todo eso, se nota que eres escritora y de las buenas compañera.
      Un cariñoso beso para ti también.

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  6. Hay dos maneras de contar una anécdota sabida :
    1- Bien 2-Mal
    querida "TARA", usted ha creado la tercera : ¡Magnífica!. Además de redonda como bien describe en un comentario perfecto Eva Loureiro.
    Gracias por este disfrute

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    1. Gracias a usted don Kendall por leer tan bien :)

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  7. Aquí estoy de nuevo, Tara, disfrutando de tu maestría con la narrativa, de los diálogos tan expresivos y tan bien articulados, hay pocos secretos que no sepas en esto de contar historias. Este relato tuyo me recuerda aquellos que leía de adolescente.

    Un abrazo.

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    1. Gracias poeta.
      Si vuelves por aquí y lees esto, por curiosidad me gustaría saber que títulos de lecturas de tu adolescencia te recuerda.
      Un abrazo de los fuertes.

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  9. Un gran relato Tara .Me llegó.Un abrazo

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    1. Gracias Betty, no deberías haber borrado tu comentario que llegué a leer, tienes toda la razón, un H.P. y tu rabia es legítima. Y yo contenta porque eso querrá decir que no lo escribí o trasmití mal del todo.
      Abrazo gigante.

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  10. Una historia fantástica en torno a un argumento humanamente escabroso. Una aparente inocencia infantil que se torna en una venganza un tanto peculiar. Una narrativa para saborear todos y cada uno de sus pasajes. Simplemente brillante.
    Un abrazo.

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    1. Pues muchas gracias Josep Mª
      Un tema escabroso, es verdad.

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  11. sombrada de que a todos os parezca un buen trabajo El Cazador, creí que no iba a gustar mucho por lo rarito que es. Pues me alegro un montón. Os contesto a todos ahora...

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  12. Aquí tenemos el ejemplo perfecto de tu maestría en eso de meterte en la piel de un niño. Ese diálogo entre los dos hermanos, con tan pocas frases, es buenísimo... Es como si hubiese visto a mis hijas, cuando eran pequeñas, hablando de las gallinas, ja ja. No en serio, igual. Pero además, esa maestría en la ambientación... Parece un western de Leone, pero con tirachinas en lugar de los "seistiros"... Al final, me falta la musiquilla de "La muerte tenía un precio", ja. Incluso ese paisaje isleño, con los lagartos, cobra protagonismo y le añade fuerza a la escena. Tremenda la imagen "extraña" de los lagartos subiendo por las naves de la iglesia... Enorme el dramatismo, inteligentemente sugerido, y más en ese espléndido final en el que dejas a nuestro juicio la verdadera identidad del depredador. "Per omnia saecula saeculorum... Amén". Ufff. Me rindo a sus pies, señora escritora. Usted sí que sabe. ¿Y de verdad que le sale así de natural? Porque los repasos, no creo que sean muchos
    Un abrazo enorme

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    1. ¡Anda que no los repaso ni ná!
      Gracias Isidoro, la moral me sube hasta la estratosfera y más allá con las cosas que me dices.
      Ven pacá que te abrazo.

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  13. Picasso también pintaba "rarito" y, ya ves. Todo será cuestión de gustos, pero aquí parece que hay unanimidad, asín que será un buen trabajo, je je. Para mí lo es

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  14. Perdón, la película era "Hasta que llegó su hora"... Si es que la memoria ya falla

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    1. La verdad es que no recuerdo ni la una ni la otra. Estamos buenos los dos :))

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  15. Caramba, ¡desapareció mi comentario de ayer! Bueno, a ver si hay más suerte. Te decía que este es un ejemplo del iceberg de Hemingway, contar o servirte de una anécdota como es la relación del pequeño con los lagartos, para transmitir la verdadera historia. Eso está reservado a escritores con un nivel como el tuyo, Isabel.
    Una historia que por otra parte nos lleva al problema moral entre lo correcto y lo justo. Lo correcto sería denunciarlo; pero lo justo es el destino salió de ese tirachinas. Hay pecados para los que no vale el perdón. ¡Reverencia! Y un abrazo, por supuesto.

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    1. Pues menos mal que lo has recuperado David, ¡pedazo de comentario!... aunque sí, suelo omitir lo evidente dando por sentado que el lector atento completa la idea.
      Pues nada, que estoy contenta, por la acogida del cuento, quizás participe con él en la próxima edición de Tintero.
      Muchas gracias querido David y hasta muy pronto.

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  16. Sin palabras Isabel. No pueden ser más certeras las palabras en un carrete de película, se ven pasar las escenas una a una con un sonido monótono de tabla y tambor que hace presagiar momentos de crueldad, pero ésta...y además esos lagartos verdes de las islas, como iguanas, avanzando por el suelo de la iglesia, que acompañan al niño en cada momento. Una venganza urdida a golpe de tirachinas. Yo hasta con la goma le doy en los dos ojos al señor de negro, valiente complot ha preparado la madre para seguir sobrevivienfo, qué injusticia que los niños, esta niña, deba sufrir la depravación de ese cabr... Niña Isabel, que trabajo literario nos dejas. Gracias. Un abrazo

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    1. ¿Sabes Emerencia que los lagartos que he nombrado Simonyi Salmor Galliota son los nombres de las especies de los lagartos isleños de El Hierro y La Palma? Son verdes, sí, y enooormes, parecen más que iguanas cocodrilos :(
      Gracias a ti por saber leer entre líneas.
      Besos y achuchones.

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  17. Este es de esos relatos que llevan implícitas muchas cosas que no se leen pero se intuyen, que es la mejor manera de que lleguen hasta nosotros. Y además es un escrito de denuncia, la de la miseria de esas gentes que se ven obligadas a subsistir a costa de realizar actos de los que otras circunstancias renegarían, y la de aquellos que se aprovechan de esa miseria. Lo que cuentas podría trasladarse a gran escala a la sociedad en que vivimos, sin mucha dificultad. La verdad es que según iba leyendo me preguntaba como encajarían los lagartos en el relato, y mira por donde tienen un cometido fundamental. Unos lagartos que vas humanizando poco a poco, adoptando gestos, pensamientos y expresiones cada vez más humanas, hasta realizar un acto que los califica enteramente como tales, la venganza y el asesinato.
    Un relato con mucha más enjundia de lo que pudiera parecer, Isabel. Buen trabajo. Un abrazo.

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    1. Los lagartos son fundamentales en el cuento, es la herramienta de la que me he valido (el chico y yo), para vengarme del carroñero.
      Un fuerte abrazo Jorge, hasta muy pronto.

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  18. Ha sido un gusto leerte Isabel. Que buen cuento y con las palabras justas. Se hizo justicia.

    mariarosa

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    1. Bienvenida María Rosa. Y mil gracias por tu lectura.

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  19. Impresionante, Tara. Me has dejado impactado con este relato.
    Un abrazo.

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  20. Muchísimas gracias Juan Antonio. Un abrazo.
    Hablando de impactos... acabo de subir un relato de un impacto, o tiro al aire.

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  21. ¿Sabes ese dicho "A todo cerdo le llega su San Martín? Pues eso es lo que ha pasado.
    Una historia cruel al tratarse de niños que, como no, también saben defenderse y salvaguardar lo que quieren aunque sea con un tirachinas.
    Genial, Isabel.
    Un beso

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    1. Pues no estoy muy segura Chelo, de que el dicho del cerdo se cumpla siempre... son más los que quedan impunes, me temo, sobre todo si están protegidos por el manto de la Santa Madre Iglesia.
      Menos mal que hay tirachinas y niños valientes :)
      Gracias Chelo

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  22. Uf, Tara.

    Impresionante relato. Muy duro. Sin embargo logras meter al lector hasta las trancas en ese mundo de lagartos y niños, de injusticias y venganzas. Me ha encantado.

    Mucha suerte en el tintero.

    Un fuerte abrazo.

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    1. ¡Que bien Jean que hayas logrado meterte en la atmósfera del cuento! De eso se trata ¿a qué sí? de que nos creamos lo que contamos.
      Gracias compañero.

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  23. Sobrecogedor relato, Tara. Estoy de acuerdo con todo lo que merecidamente te dicen los otros comentaristas. Enhorabuena! Un abrazo.

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  24. Magnífico, Isabel. Un relato tremendo, muy duro y muy bien construído.

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    1. Gracias Marta, por fin he podido contestaros que ultimamente ando sin tiempo para nada. Hasta pronto.

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  25. Muy bueno el relato y muy bien escenificado.Sobrecogedora historia.
    Te mereces un montón de aplausos Tara.
    Besos
    Puri

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    1. Deja los aplausos y mejor búscame una editorial que quiera publicarme jajajja
      Gracias Puri, un beso.

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  26. El legado de su abuelo enseñándole a disparar con el tirachinas y los animalitos señal de que echaba de menos a su abuelo. Además, lo de la promesa y el guiño, ha sido mágico.

    Un saludo y suerte en el concurso.

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    1. Gracias Keren. Tú lo has dicho, el legado del abuelo.
      Hasta pronto compañera.

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  27. Amén Tara, amén. Me encanta la tensión que creas al final. La imagen de los reptiles inundando la iglesia me parece genial. También se podría titular: "La Revolución de las Iguanas" [solo en broma :-)]. Muchos de estos depredadores piensan a sus presas cautivas mientras cuentan con el contubernio de los más cercanos. Se creen intocables hasta que enfrentan la astucia y el valor de un cazador con una misión justa y vengativa. Buen provecho a los lagartos.

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  28. El cazador cazado.
    Pues eso Ricardo, que soy muy feliz cuando consigo que un cuento llegue y emocione o conmocione ¿qué más se puede pedir?
    Muchas gracias Ricardo, hasta pronto.

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  29. Brutal, Tara. De lo mejorcito que je leído últimamente. Y no es peloteo.

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    1. Tranqui Sara jajaja ya se que no lo es (peloteo), si te gusta es que eres afecta al realismo mágico, supongo que se podría encuadrar mi cuento (si fuera necesario etiquetarlo) dentro de esa corriente fantástica que a mi me encanta... ya sabes Sara...presentar la realidad como si fuera mágica, con toda naturalidad. Es un registro que permite mucho juego.
      Muchas gracias compañera.

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  30. Una historia fantasiosa. A mi entender técnicamente bien escrita. Se nota profesionalidad de escritora consumada. El desenlace final me dejó perpleja! No lo esperaba así.No logro comprender,me inquieta...
    Aún así el contenido interior me gusto.
    Solamente desearte mucha suerte.
    Un saludo.

    M.J.D

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    1. Bueno... si te inquieta eso es buena señal ;)
      Gracias María Joao por tus buenos deseos y por tu lectura.

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  31. Un relato inquietante e inocente, con un ambiente rural y con esa facilidad que tiene un niño para construir un tirachinas. Como tú para escribir esta historia tan bien construida. Se adivina la crueldad que le hizo ese innombrable y el final en tiro certero con los lagartos en procesión. Un abrazo.

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    1. Un abrazo Mari Carmen, gracias por tu generosidad.

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  32. Me ha encantado, Tara!!!

    Un relato brillante, bien llevado, con unos diálogos estupendos. Los niños quedan descritos de forma perfecta , al chico no le hace falta ni hablar!!!! La anécdota es perfecta y el toque fantástico de los lagartos, lo más.

    Enhorabuena porque suerte... no te hace falta.

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    1. Que bien Paola que te dieras cuenta que el chico casi no necesita hablar, lo he puesto a "actuar" por medio de multitud de gestos.
      Muchas gracias compañera.

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  33. Genial, Tara. Lo bien que transmites la tensión de ese niño, que se percata del "guiso" que los acecha y lo resuelve certero.
    No queda más que felicitarte por tan buen trabajo. La suerte ya está de tu parte.
    Un saludo

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    1. La tensión es fundamental en este cuento, me alegra de que según tu parecer la haya conseguido.
      Un cordial saludo Carmen, nos vemos en tintero.

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  34. Fantástico Isabel,... todo!, el tempo, y especialmente el desenlace,que a pesard e ser previsible emociona. Enhorabuena!

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  35. buenísimo,brillante, es ud. una genia.

    Ana María Caiullet Bois

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  36. Bueno bueno... ¡qué entusiasmo Ana María!
    Pues muchísimas gracias compañera, nos vemos en Tintero.

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  37. Amiga Tara, gracias por el magistral relato que has compartido con nosotros, te ha quedado genial y lo he disfrutado a tope.
    Has ido llevándonos de la mano, abriendo las puertas y ventanas que creías conveniente, hasta mostrarnos un desenlace tan humano como es la venganza, mientras el verde eclipsaba a ese otro color más oscuro...
    No creo que necesites suerte en el "Tintero", aunque te deseo mucha de todas formas.
    Un abrazo.

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  38. La suerte es tener compañeros como vosotros, y lo digo en serio.
    Gracias Patxi. Un abrazo de los grandes.

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  39. Hola Isabel, aquí estoy, como tengo tu blog en mi lista de preferidos, leí apenas publicaste este maravilloso relato, pero no te había comentado..Qué decirte, me revelo como si lo estaría viendo, y no puedo soportar la indignación de lo sucedido a la niña, que por una sutil frase dejas entrever. El personaje del niño me enamora, lo veo tan maduro, se da cuenta de todo, por eso toma las riendas del asunto. El "arma" que él mismo fabrica en Argentina, que es donde he nacido, se llama "gomera"..Me encanta como resuelves el final y nos dejas conformes..Un abrazo.

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  40. ¿Sabes Miry que en algunos lugares de las islas Canarias también se le llaman gomera a los tirachinas? es por la influencia venezolana, donde tantos canarios emigraron. También la llamamos estiradera. Lo del tirachinas es porque en la España peninsular a algunas piedras se las llaman chinas. Sea como sea, en el amplio mundo de habla hispana tenemos riqueza de léxico y eso suma.
    Me alegra de que te haya gustado el relato, en especial "mi chico"
    Un abrazo, mil gracias y hasta pronto compañera.

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  41. Bonito, bonito, muy bonito, tu relato, Tara. Y muy bien escrito. Logras crear una atmósfera real-fantástica muy interesante. El asunto, brutal, tremendo, despiadado... El contexto, lo mismo, con la salvedad de que potencia la brutalidad al contradecir las acciones del hombre de negro lo que él mismo en la iglesia de Dios predica cada domingo.
    Te deseo mucha suerte en el Tintero.
    Un abrazo

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    1. Ya sabes lo que pasa en muchos casos, Juan Carlos, con la doble moral de la Santa Madre Iglesia.
      Muchas gracias por venir a leerme compañero. Suerte para ti también. Abrazos.

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  42. Nos metes poco a poco en la vida de los chicos guiándonos a un final inesperado.
    Me ha gustado
    Un abrazo

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    1. ¡Cuánto me alegro David!
      Mañana con tiempo voy a por tu relato del tintero.
      Un abrazo y hasta pronto.

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  43. Tu relato me ha cautivado, es encantador Tara. Me gusta el manejo de tus personajes y, sobre todo, las emociones que transmites a través de ese chiquillo con ese giro fantástico.
    Un abrazo y suerte en el tintero de oro!

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    1. Muchas gracias Yessy, suerte para ti también compañera.

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  44. Me ha gustado mucho el modo velado en el que cuentas una historia tan cruel. La miseria humana en un relato contado de una manera cercana y con pasajes de tintes infantiles. Enhorabuena. Mucha suerte en el Tintero. Saludos.

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    1. Muchísimas gracias Beatriz. Hasta pronto, nos vemos en Tintero.

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  45. Llego un poco tarde a comentar en tu blog, Tara, pero prometo que con el mismo interés que cuando comenté el primero de los relatos presentados a concurso :)

    La historia que narras es dura, dolorosa, cruel, pero como lectores nos das dos satisfacciones: una la justicia que trae consigo el final del relato; y dos esa complicidad de fantasía que tiene el protagonista con los lagartos y que añade un elemento sorprendente y colorista que nos relaja de tanta indignación.

    En resumen, que me ha gustado mucho y que ha sido un placer leer este estupendo relato :))

    ¡¡Un beso y mucha suerte en el Tintero!!

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    1. No te preocupes Julia, lo importante es que has venido y has leído con atención. Te agradezco tu comentario.
      Suerte en el Tintero para ti también. Besos.

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  46. Hola, Isabel. Celebro encontrarte por aquí. Se te echa de menos en TR. No abundan los escritores con tu talento. La verdad es que a medida que iba leyendo, el relato me sonaba cada vez más: ya lo comenté en su momento en TR. Ya entonces, me pareció una pequeña joya literaria: un argumento duro y desagradable con el contrapunto amable de los lagartos y el tirachinas, narrado con admirable maestría. Diríase una historia costumbrista con tintes surrealistas y ese horror soterrado que va emergiendo en pequeñas dosis hasta culminar con la alucinante traca final.
    Mucha suerte en el concurso de "El Tintero".
    Te invito a conocer mi blog de reciente creación: castroargul3.blogspot.com.es
    Saludos cordiales, Isabel.

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    1. Me alegra saber de ti Paco, claro que te recuerdo de TR, tus relatos y de los concursos en los que tanto tú como Jorge quedabais finalistas y campeones merecidamente.
      De TR me quedo con los compañeros que gané en el camino... El gran imaginativo Alejandro Gallardo, tratado injustamente en la Web, con Jorge Valín, quien me convenció y ayudó con los vericuetos de este blog, con la amiga Ana Madrigal, tan correcta, justa y trabajadora, con Ariel, a quien tanto admiro, con Isidoro Valcárcel a quien he leído más por aquí que por allá. Todos ellos buenos compañeros y colegas cuentistas en el mejor de los sentidos.
      Un abrazo Paco y me apunto tu blog.

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  47. Isabel, mis felicitaciones por la mención que has recibido en la gala del tintero. El relato es magnífico, con un final impactante y construido con maestría. Lo que más me gustó es la intensidad que va tomando la narración a medida que se desarrolla dejando al lector que complete la historia. Un relato de veras brillante, muy, pero muy bueno. Uno de los mejores que te he leído.

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  48. Gracias Ariel, muchas gracias, me encanta que te guste y que te haya parecido un buen trabajo.

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