miércoles, 16 de marzo de 2022

Nota Falsa

 





                                                                   NOTA FALSA


     Las poleas oxidadas del ascensor de cancela de hierro avisaban de la llegada del profesor de violín. Me tocaba con la misma pasión que a su instrumento meciéndose sobre las puntas de los pies a ritmo de Paganini, con los ojos cerrados y las alas abiertas.  Cuando yacía conmigo estaba prohibido cualquier clase  de perfume que disfrazara mi fragancia de mujer, porque le encantaba oler mi excitación, meter su nariz en el hueco de mi cuello, en mis axilas, en los pliegues de mi cuerpo, hasta que mi sexo reclamaba un ven aquí ya. ¡Ya!

     A mis hijos  no les hacía ninguna gracia que el virtuoso pasara tantas horas con su madre. Cuando les conté que se quedaría a vivir conmigo se enfadaron.

     —¡A vivir de ti!, ¿pero no te das cuenta de qué es un aprovechado? —se enfadó el mayor.

     —Y quince años más joven que tú, mamá —soltó mi hija,  la empoderada, la que se sabe de memoria el manifiesto surrealista y los dineros que tengo en el banco, que no son pocos.

     El portero puso una nota avisando que el ascensor estaría unos días inoperativo, y que pronto vendrían a hacerle una revisión a fondo.

     A mí  ya  me da igual como suene el jodido ascensor asmático. A mí ya todo me da lo mismo desde que mi cariñoso profesor no viene a verme.

     Cuando el operario encontró su cuerpo, mis  hijos  se miraron entre ellos. Un  gesto apenas perceptible, una leve nota falsa de violín.

  



                                   Isabel Caballero

                                    250 palabras


64 comentarios:

  1. Hola, Isabel. Qué gozada leer el relato. Ya te has hecho de rogar. Lo que más me ha gustado ha sido esa simbiosis entre el violín de Paganini y el sexo. A veces ocurren accidentes... Estupendo relato. Un abrazo.

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    1. Más vale tarde que nunca. Y tú, Isan, tan puntual como siempre en los comentarios, algo que agradezco mucho.

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  2. Diría que los hijos quitaron esa nota, haciendo que el violinista tuvieron un fatal accidente.
    Bien contado. Un abrazo.

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    1. Hola. Muchas gracias por tu visita. Vete tú a saber que ocurrió, lo dejo a tu imaginación. Ya vi que has escrito, dame un poco de tiempo y te leeré, señor Demiurgo.

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  3. Cría cuervos y te sacarán los ojos. Leer el micro ha sido como una sinfonía. Muy bueno, Isabel.
    Un abrazo.

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    1. Buenos días, Pedro. Vengo de leer tus maderos, se te da de lujo los diálogos.
      Lo de la sinfonía me ha gustado, muchas gracias compañero.
      Abrazos.

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  4. Los hijos que no entienden la felicidad de sus padres o el interés de los hijos por el dinero de sus progenitores, en cualquier caso o en ambos casos, la madre ya no podrá escuchar la deliciosa música del violín y la música tendrá un músico menos. Excelente! Saludos!

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    1. Si es que el amor no tiene edad... ni la lujuria jeje
      Gracias Mayte.
      Tu micro me encantó, especialmente el final.

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  5. Muy bueno, me ha enganchado cómo, con esa historia de lujuria entre madre y joven armas una historia excepcional

    Un abrazo, y felicidades

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    1. Muchas gracias Albada, otro abrazo para ti... y cuidadito con los frutos secos :)

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  6. Al violinista no se le quebró una cuerda de su preciado instrumento, se le ronmpió (o debería decir le rompieron) la vida.
    Un micro excelente, Isabel.
    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, Josep. Por cierto, hablando de comunidades, acabo de terminar tu relato "Patio de vecinos", donde no hay ascensor, pero sí un misterio a resolver. Muy bueno.

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  7. Fantástico, Isabel. Un asesinato a ritmo de violín escrito con mucha delicadeza. Una delicia de micro. Besos.

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    1. Ya que metí un violín en escena, quería darle cierta musicalidad, a pesar del final. Muchas gracias Marta, me alegra que te haya gustado.

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  8. Un precioso relato tan bien escrito y tan sugerente como nos tienes acostumbrados. Pobre violinista, pagó cara su pasión a lo Paganini.
    Un beso.

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    1. Desde lo de mi novela, le estoy pillando el tranquillo a esto de matar a la gente jeje
      Gracias Rosa. Esta vez hay un montonazo de micros, los estoy leyendo, ya llegaré al tuyo.
      Besos.

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  9. Me encantó Isabel, es un relato muy sensual y triste a la vez porque te das cuenta que a veces tu felicidad no es compartida por otros y en este caso el pobre profesor acabó pagando con su vida en medio de intrigas familiares. Saludos.

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    1. ¡Qué bien, Ana! Un abrazo... a ver a quien has matado tú (en tu micro, digo)
      Un abrazo.

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  10. Saludos Isabel: Un relato redondo y sin duda melódico me ha encantado. Un placer leerte.

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    1. Muchas gracias Ainhoa. El placer es mío, de verdad.

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  11. Una magnífica aportación al reto que nos ha puesto David. Muchas felicidades.

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    1. Es que David nos propone juegos que nos abre la espita de la imaginación.
      Gracias Macondo.

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  12. Qué manía tiene la gente de aguar la fiesta. Con lo bien que se lo pasaba la mujer; tienen que venir esos hijos egoístas a robarle la diversión a su madre.

    Muy buena la forma en que sugieres el final del pobre violinista.

    Un beso muy grande, querida Isabel

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    1. ¡No hay derecho... claro que no!
      Un beso, señora escritora de novelas estupendas.

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  13. ¡Hola, Isabel! Bueno, bueno, bueno... ¡Un micro de alto voltaje! Las notas del violín son el hilo conductor de una historia con un aroma a novela negra clásico maravilloso. Sensualidad, conflictos de intereses, asesinato... Un micro fantástico y que, además, bien podría ser el pilar de una novela dada la cantidad de temas y conflictos que trata. Amor de distintas edades, conflicto hijos amante de madre, sexo... son tantos matices que perfectamente encajarían como novela de James Cain. Un abrazo!!

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    1. Calla calla, David. No me des más trabajo del que tengo. Ya sabes que estoy con la continuación de la novela... a trancas y barrancas, pero estoy.
      Un fuerte abrazo.

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  14. Como siempre, entre mis favoritas. Seré breve para acompañar a una de las tantas mujeres que si no tienen hijos, tienen parientes o vecinos encantados de poner palos en "las poleas oxidadas". Un abrazo.

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    1. Tú que me lees con buenos ojos, Juana.
      Envidia de amor, tienen esos vecinos o parientes que mencionas.
      Un cariñoso abrazo, Juana.

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  15. A veces, ser virtuoso en varias materias puede traer consecuencias funestas, especialmente si la receptora del virtuosismo tiene hijos egoístas y asesinos.
    Un relato fantástico, erótico-sensual al inicio y dramático al final. Estupendo, Isabel.
    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias Paloma. Voy a ver si has escrito para este reto. Un fuerte abrazo

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  16. Los hijos no entienden las necesidades de la madre. Muy envidiositos los crios

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  17. Una leve nota falsa de violín! Hermosa metáfora para la complicidad en la mentira de los hijos. Un relato genial.
    Un abrazo

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    1. Me alegro que te hayas fijado en la frase final del cuento. Gracias Mirna, acabo de venir de leer el tuyo ¡ufff!

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  18. Juraría que ya había comentado, pero ante la duda te diré que es muy bueno el micro, que afán por meterse en la vida de los demás. Pobre mujer.
    Un abrazo y buen domingo.

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    1. Creo que comentaste el otro micro aportado inspirado en un relato de la compañera Matilde. No te preocupes, Ángel, somos cada vez más compañeros, entiendo que algún trabajo se nos pase por alto.
      Gracias, un fuerte abrazo.

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  19. Si es que los músicos estos son unos aprovechaos de la vida, je, je. Pobre mujer tener tamañas alimañas en casa, aunque claro, no sé yo quién hubiera sido peor, si ellos o el chupasangre de arco y cuerda frotada.
    Muy bueno, Isabel, has dibujado la personalidad de tantos personajes con la precisión de un virtuoso violinista.
    Me encantó.
    Un abrazo!

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    1. ¡Ehhhh! No hable mal de los músicos que usted es del gremio, creo :)
      Gracias Pepe.

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  20. Hola Isabel, veo que vienes por partida doble en esta convocatoria. Espero que traigo todavía la imagen de mala leche de la vieja. Pero esta es otra historia. Aunque aquí la maldad queda en casa. Da también qué pensar. Las escenas de seducción del comienzo entre notas de violín es de lo más erótico. Me quedo con este buen rato, jeje. Un abrazote.

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    1. Me alegro por tu buen rato, Eme. Un abrazo grande.

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  21. Creo que se trata de una confabulación para poder heredar íntegramente la herencia de mamá sin tener que repartir con cualquier cantamañanas. Que se vaya al infierno, con la música a otra parte.
    Un abrazo, Isabel

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    1. Sí sí... a mi también me lo parece jeje
      Gracias Francisco, un abrazo. Hasta pronto.

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  22. Hola, Isabel. ¿Fue cosa de uno de los dos o una confabulación? Porque creo que podemos descartar el accidente o muerte por edad. Protección de herencia, que se podría decir.
    Pobre mujer. Su profesor no volverá a tocar las cuerdas del violin que es su cuerpo.
    Un buen trabajo, como siempre. Un abrazo.

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    1. Pues no lo sé, Bruno, habrá que investigarlo :)
      Gracias, compañero, otro fuerte abrazo para ti.

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  23. Vaya con los hijos, como se las gastan, ni el crimen de los Marqueses de Urquijo dio para tanto. Aunque no se dice explícitamente, se intuye que los chavales tienen algo que ver con el deceso del pobre profesos de violín, deben de estar acostumbrados a vivir de la sopa boba. Bien ambientado en ese ascensor antiguo, y bien narrado, Isabel. un abrazo.

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    1. Muchas gracias, Jorge. Sí, la mirada entre los hermanos parece que fue como lo traduces.
      Un abrazo grande.

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  24. ¡Ay, Isabel! Yo directamente me quedo con la primera parte del relato y a los hijos que les den... ¡Qué bien has retratado el cuerpo de esa mujer como el violín que nuestro violinista toca con virtuosismo para despertar las mejores notas.. notas reales, arpegios de elevada altura, nada de notas falsas... Luego la música cesa por el egoísmo de esos niños malcriados y nos deja un poco fríos... Me ha encantado

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    1. ¡Eso! ¡Qué les den a los hijos!
      Gracias por tus palabras, Matilde. Me ha encantado tu comentario.

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  25. Hola Tocaya , vaya con los hijos.... Estos le arreglaron la última nota ,
    y el musico , ya termino su concierto , muy bueno , te deseo una feliz semana
    besos de flor.

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    1. Hola Isabelita. Muchas gracias, feliz semana para ti también.

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    1. Saludos, Guillermo, y muchas gracias por tu lectura.

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  27. ¡Genial relato!, me pregunto si los hijos en verdad estaban preocupados por su madre o por la herencia de su madre, ya que la llegada del profesor a la familia podría significar un obstáculo.
    Un saludo.

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    1. La mirada entre los dos hermanos no augura nada bueno. Muchas gracias Cynthia, hasta pronto.

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  28. Esto me recuerda una peli que vi anoche. Una niña asesina a la que cada persona que le estorbaba, familiar o no, acababa bajo tierra. Muy bueno todo ese rollo del violín y la sinfonía mezcaldos con el ascensor, el cadáver y los niños celosos. Enorme cantidad de cosas tan bien compenetradas para terminar un reto en tan pocas palabras. ¡Genial!
    Un beso.

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    1. jeje MJ, procuré fusionar ese rollo del violín sinfónico con el reto del ascensor, me alegra que te haya parecido bien compenetrado. Tu micro también me gustó mucho, y te aseguro que no te lo digo para corresponder.
      Otro beso para ti. Hasta pronto.

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  29. Querida Isabel siempre nos presenta una historia entretejiendo elementos de pasión y amor. Triste final para el violinista, quien terminó muriendo sin disfrutar la fortuna de la mujer. Jajajaja. Saludos cordiales desde Venezuela. Raquel Peña de Perlas narrativas

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    1. Hola, Raquel. No siempre son historia de pasión y amor, a veces solo de pasión sin que el amor intervenga :)
      Un cariñoso abrazo desde Gran Canaria.

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  30. ¡Hola, Isabel! Desde luego, esos hijos poniendo la nota discordante en la felicidad de su madre y, estoy seguro, por culpa de esos "dineros". Me ha gustado mucho tu propuesta, ¡felicidades! Un saludo desde la Buhardilla de Tristán.

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    1. Muchas gracias, Javier. Ya echaba de menos tu punto de vista, siempre interesantes.
      Un abrazo, compañero.

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  31. Hola Isabel. La última nota del violinista creo que la escucharon los hijos de esa mujer enamorada. Un abrazo 🐾

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  32. Hola, Tara. Que mal tenía enseñados a esos hijos la violinista. En cuanto vieron que el maestro más que virtuoso era un gigoló le afinaron bien las cuerdas del ascensor.
    Me parece que va a tener que cambiar la señora, sí o sí, de instrumento. Buen micro y con un humor negro de lo más afinado.

    Saludos

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    1. El humor negro que no falte. Muchas gracias JM que tengas un veranito estupendo.

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