viernes, 8 de abril de 2022

Agencia Halcón

 








  A pesar del tiempo  que ha pasado, conservo en mi memoria el recuerdo de aquella época de acné, adrenalina, y de  la envidia  que sentía por Jacques, el hijo del francés administrador del Club Mediterráneo de Alhucemas. Jacques nunca se ensuciaba las manos, peligraba el puesto de su padre, para eso estaba su segundo,   “el gordo”,  quien se encargaba de suministrar los cigarrillos de haxis, revistas pornográficas, y dejarnos entrar en el Club por la puerta de atrás por un módico precio. Los que se pasaban de rosca ya  habían probado su fuerza bruta.

  En el 56, tras  la anexión del protectorado a Marruecos,  muchas familias españolas se marcharon  de Villa Sanjurjo, cómo solíamos llamar a Alhucemas los que vivimos tantos años allí. Un nutrido grupo de españoles que tenían negocios en esas tierras, aguantaron  unos años más; entre ellos Jacques y nuestra familia. Yo tenía veinte cuando me fui. A nuestro regreso a la península  nos encontramos con una España pacata y moralista, duro de llevar sobre todo para nosotros, los jóvenes criados   en el  ambiente más libre de la colonia aunque fuera  plaza militar. Al principio nos escribíamos cartas desde los diversos puntos de España que se fueron espaciando con el tiempo. Perdí la pista de Jacques y de  tantos otros, hasta que, hace unas semanas, acudí a la agencia de un detective recomendado por un amigo policía. Fue toda una sorpresa encontrarme con él y con el gordo de ayudante.

  Antes de entrar en materia sobre mi problema estuvimos recordando viejos tiempos: el Club Mediterráneo, el   cine viejo, el bar del Cocodrilo,   la dulcería del negro, la plaza  Florido, el peñón anclado en mitad de la bahía, el tremendo vendaval del 49 que destrozó el espigón de la   playa del Quemado…

  —¿Sabes por qué la llamaban así… la del Quemado?

  Ante mi negativa me contó que cuando se despeñaba algún animal por el  acantilado que pendía sobre la cala, lo solían quemar en la cueva grande.

  —¿Recuerdas las cuevas…?

  —¡Claro! —respondí —. Allí es donde intentábamos tirarnos a las chavalas, sobre todo a las francesas.

  —¡Oh mon Dieu! ¿Te acuerdas de aquellas dos trottoires?, ya sabes, las que hacían la calle,   la Azabache y… ¿cómo se llamaba la otra, la que retiró un brigada legionario…?

  —La Plexiglás. Claro que tú no necesitabas de putas,  te las llevabas de calle a las niñas, sobre todo a las francesitas.

  Jacques seguía siendo un tipo bien parecido, delgado, fibroso, los ojos como dos ranuras rodeadas de finas arrugas desde donde parecía observar todo, casi sospechar. El gordo estaba más gordo; me dio un fuerte abrazo de gorila del que intenté zafarme sin respiración.

  Eché un vistazo a su despacho algo decadente. El poco mobiliario del que disponía, el teléfono negro colgado de la pared, el ventilador que esparcía el humo de los cigarrillos a medio apagar sobre un cenicero repleto de colillas, las láminas de paisajes de diversos lugares del norte de África, las revistas de…

  —¡Coño, Jacques… veo que aún conservas las entregas  del Halcón maltés! Recuerdo que tenías la colección completa de tu padre y que nos las dejabas leer.

  — Por un módico precio —río el gordo con la tremenda barriga temblándole como una gelatina.

  —Solo me quedan tres, las que pude rescatar.  Son muy difíciles de conseguir, valen una fortuna, solo aptas para coleccionistas caprichosos.

  —Te falta una.

  —La tercera se la presté a una apreciada amiga. Ya no me dedico al negocio del alquiler de comics —sonrió tras la vaharada de humo del cigarrillo que sostenía entre los labios.

  —Bueno, cuéntame cómo te va. Por lo visto ahora  te dedicas a resolver crímenes.

  Sonrió de nuevo  y contestó que llevaba a cabo otro tipo de actividades mucho más rutinarias, como bajas laborales fingidas, investigaciones mercantiles, y  sobre todo, infidelidades.

  —Dime… ¿en qué puedo ayudarte? —preguntó haciendo una señal al gordo para que saliera del despacho.

  Le enseñé una fotografía de mi joven esposa. Él la tomó entre sus manos y mirándola atentamente con sus ojos entornados, comentó un «muy guapa». 

  —Estoy convencido de que me engaña.

  Anotó todos los datos que le facilité. DÓnde solía ir mi mujer, o al menos lo que me contaba que hacía.

  —Se ha  matriculado en una academia de francés. Te he apuntado la dirección y el horario. Todos los lugares dónde acude o me cuenta la milonga de que va.

  —¿Y hace progresos?

  —¿Con el francés, dices?, sí, supongo que sí.

  —Sabrás  que ya por fin  se ha despenalizado el adulterio aunque no te puedas divorciar por ahora. Por lo que veo tienes buen pasar. Como no tenéis hijos,  si demostramos infidelidad, no tendrás que pasarle manutención si os separáis.

  —Quiero evidencias, por eso he venido. Lo demás ya es cosa mía.

  Durante varias   semanas, Jacques y el gordo la fotografiaron saliendo de la academia, entrando en la peluquería, merendando con las amigas, yendo de compras… un sinfín de tareas cotidianas  que confirmaron su inocencia. Pagué con generosidad  a Jacques dando  por terminada la investigación.

  Volví a casa aliviado con el mayor ramo de flores que encontré.

  —¿Y esto? —preguntó mi mujer sorprendida.

  La besé en los labios con pasión bajándole las bragas. Lo hicimos a medio vestir sobre  el sofá. Al terminar, recogió la ropa esparcida por el suelo y desarrugó la revista sobre la que estaba tumbada.   En la portada, y en francés, la tercera entrega del Halcón Maltés.

 

                                


                                   900 palabras

                                 Isabel Caballero

 


88 comentarios:

  1. Ay, Isabel, me ha encantado. Ese ambiente colonial de Alhucemas que tan bien conoces y expresas, ese final maravilloso con esa entrega de la revista...
    Mucha suerte en el concurso.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Rosa. La verdad es que no conocí, por razón de edad, el ambiente coloquial de la época en Alhucemas, y eso que mi marido nació allí aunque hijo de Malagueños, pero conozco su historia por un montón de familiares y amigos y ex-residentes o hijos de residentes de la angigua Villa Sanjurjo, los que están vivos, que siguen reuniéndose una vez al año desde diferentes puntos de España. Vamos, que material tengo para dar y contar casi de primera mano. He estado en Alhucema en varias ocasiones, y es un enclave en el Mediterráneo de una belleza tremenda. Vale la pena conocerlo y disfrutarlo.
      Un cariñoso abrazo, Rosa.
      Lo demás del cuento es imaginación, claro, lo que toca.

      Eliminar
  2. ¡Hola, Isabel! Excelente relato, muy bien documentado y ambientado. Contiene todas las dosis del estilo noir, incluido el lenguaje, y cómo no, la figura del detective. Me ha gustado mucho! Mucha suerte en el concurso. Un abrazo y feliz fin de semana!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Mayte. Ya vi que escribiste, lo tengo guardado para leerlo con calma. Ya te diré. Buen finde para ti también.

      Eliminar
  3. ¡Joder Isabel! y perdona el exabrupto espontáneo que me ha salido como muestra de admiración ante lo que acabo de leer; con esa ágil narrativa describiendo entorno y personajes.
    Ese final me ha encantado; al fin y al cabo la mujer del protagonista, es culpable del todo. y se los pone nada más ni nada menos que con el supuesto detective que sigue siendo el mujeriego impenitente de siempre. Al final es Sam Spade, el que de forma indirecta, vuelve a resolver un caso.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Exacto, Francisco!
      Lo que más trabajo me costó, es que quería situar la historia en los tiempos aproximados en que el autor escribió su novela, así que se me ocurrió lo que se me ocurrió. Me alegro mucho, pero mucho, de que te haya parecido aceptable.

      Eliminar
  4. Un relato entretenido, donde el ambiente y los personajes están bien presentados. Fluye agradable hasta el final donde se revela el amorío del detective y la investigada. Me encantó. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Ana. Siempre tan atenta con las lecturas. Hasta pronto compañera.

      Eliminar
  5. Buenísimo, Isabel. Magnífica la ambientación y el tono del relato y esa sorpresa final que da la vuelta a la historia. Plasmas la época de maravilla. Un beso y mucha suerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Marta, muchísimas gracias. A mi también me gustó mucho tu relato, y te aseguro que no lo digo por corresponder, es que escribes muy bien.

      Eliminar
  6. Gracias, Isabel, por participar con este relato en el homenaje a Dashiell Hammett y El Halcón Maltés. Un abrazo y suerte!!

    ResponderEliminar
  7. Hola Tocaya , por una vez la mujer no le engañaba , me a gustado mucho tu relato , te deseo un feliz puente de semana Santa y suerte con el tintero
    Besos de flor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Flor. La última frase de la historia es reveladora para resolver la historia. Muchas gracias compañera. Un beso.

      Eliminar
  8. La atmósfera castrense y en este caso colonial, me encanta(también yo por circunstancias, las domino bastante)y en alguna ocasión ya escribiste algo relacionado con la milicia muy bueno; como es el caso del texto detectivesco que me ha hecho pasar un rato amabilísimo de lectura y entretenimiento de los de antes, los superlativos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es inevitable que aunque nuestras historias y relatos no sean autobiográficos, algunas experiencias vitales de nuestras vidas se vean reflejada. La época colonialista en el Sahara la llevo en sangre jeje
      Muchas gracias, maestro.

      Eliminar
  9. Querida Isabel, qué placer leerte y qué bueno aprender contigo. Pintas tan bien época, lugar y personajes que he viajado fantásticamente en tiempo y espacio. En cuanto a la historia en sí, debo decir que me lo temía: ese tercer ejemplar prestado por un francés mujeriego a una amiga....hmmm. Me ha encantado. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo sí que aprendo de todos vosotros, Juana. Gracias. Ya vi que escribiste. Voy por orden para no perderme.
      Un abrazo de los gigantes.

      Eliminar
  10. Como siempre, he disfrutado de este texto gracias a tu habilidad para contar una historia con un fondo, tanto social como geográfico, muy descriptivo y realista. La historia tiene su enjundia. Mira por dónde, pagó generosamente a un amigo detective que habría mucho mejor merecido un martillazo en la cabeza, je,je.
    Por cierto, creo que, si no voy errado, en el párrafo 10 has cambiado el nombre de Jacques por el de Charles.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Josep. Imagínate la cara de idiota que se le quedó al pobre marido engañado.
      A despistada no me gana nadie. En un principio pensé llamar al detective Charles, luego me pareció que era más contundente Jacques, al menos en su pronunciación. Gracias por el aviso, Josep. Corregido.
      A ver que se te ocurre a ti.

      Eliminar
    2. Mi más sincera enhorabuena por ese tinterio de plata, que ahora deberás limpiar a menudo para que no se ennegrezca, ja,ja,ja. Aunque bien pensado, seguro que ya tienes unos cuantos en tus estanterías, y quizá incluso alguno de oro, no lo recuerdo, je,je.
      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
    3. jeje Josep, siii tengo unos cuantos, y como no me caben, efectivamente, en las estanterías, he decidido colgarlos de la cabecera de los relatos premiados porque me copaban el blog. No es vanidad ¡eh? es asombro, agradecimiento infinito y falta de espacio. Un abrazo de los fuertes.

      Eliminar
  11. Muy bueno, una interesantisimas recreación. Es un placer aprender contigo. Y con un giro al final Enhorabuena y gracias por escribirlo. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El placer es mío, Ainhoa, de verdad.
      Ya leí tu relato, desde que tenga un rato te digo, compañera.

      Eliminar
  12. Qué buen relato, Isabel. Se queda una con ganas de seguir leyendo. Es como si estuviera en Alhucemas. Tienes que escribir más sobre la época colonial. Se te da de miedo.

    Un beso muy grande

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tengo unos cuantos cuentos "coloniales", y en mi segunda novela, la que me tiene de cabeza, lo desarrollo más.
      Gracias querida Ana. Un cariñoso beso.

      Eliminar
  13. Hola, Isabel. Pues me va a tener que pasar el teléfono y dirección de ese detective para... no ir a él pues no resolvió un simple caso de infidelidad, je, je, je. Eso sí, el protagonista ha demostrado sus sospechas y a lo mejor puede vender la revista a un coleccionista y recuperar algo de lo pagado al detective (por cierto, bien usado esa revista "halcón maltés", un homenaje a Hammet bien colocado).
    Un relato muy bien escrito. Nos llevas de la mano hasta un final inesperado y la época histórica bien descrita.
    Felicidades. Un abrazo y mucha suerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. je je, Bruno. Espero que no necesites de ningún detective por cuestión de cuern... digo, infidelidades, y si es así, infórmate bien de a quien acudes.
      Muchas gracias, compañero.

      Eliminar
  14. Vaya detective y menudo amigo estaba hecho, je, je. Mira que la cosa se las trae, qué manera de retorcer las emociones de tus pobres protagonistas. Y es que eso se las trae; están muy bien construidos. Casi el relato en sí es una foto del lugar con sus inquilinos merodeando, merodeando en su pasado presente y un futuro lleno de pleitos y alguna que otra brega. Fantástica propuesta, Isabel, seguro que queda bien alto.
    Un abrazo y mucha suerte!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, el pobre, se la dieron con queso, que se suele decir, y por partida doble. Unos ganan, otros pierden, me temo. Es lo que hay :)
      Un abrazo, Pepe, a ver que nos tienes preparado tú.

      Eliminar
  15. Me ha gustado mucho , Isabel. La introducción, los nombres que has usado, la ambientación, el final, los diálogos...Un lujo de relato. Mucha suerte en el concurso.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias, Pedro. Un gustazo que te haya gustado, de verdad.
      Otro abrazo para ti... y no te olvides de escribirnos una historia, que lo haces muy pero que muy bien, compañero.

      Eliminar
  16. Hola Isabel. Muy conseguida la ambientación de la época colonial en el territorio del actual Marruecos, supongo que trasladando muchas de tus vivencias en el Sáhara Español a este escenario que debió de ser muy parecido, y documentando otras. El relato casi nos traslada a esos años cincuenta en los que arranca la historia. Me ha llamado la atención especialmente ese contraste entre el ambiente más relajado de la colonia frente al más encorsetado de la península. Una trama imaginativa en la que como quien no quiere la cosa, entre diálogos y recuerdos del pasado, se nos deja caer el cebo del ejemplar de El Halcón Maltés, que al final resulta decisivo para descubrir la infidelidad, en un golpe de efecto inesperado y bien tramado. Muy buen trabajo. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí que había una diferencia entre unas colonias y otras, y te cuento, Jorge… un poco de historia, así por encima, para no cansar: el desembarco de Alhucemas, en 1925, fue llevado a cabo entre España y su aliada Francia contra las guerras de independencia de las llamadas del Rif. Las fuerzas españolas las dirigía en general Sanjurjo (de ahí que los españoles la denominaran así, salvo en el periodo de la república que volvió en nombre original de Alhucemas) El tratado de Fez dividió los territorios “tocando” el protectorado de Alhucemas a España y a Francia los situados más al sur entre otros. Los franceses solían pasar periodos vacacionales o visitas esporádicas en Villa Sanjurjo por sus playas y su belleza costera, por "el buen rollito con los españoles" pues perseguían en esa ocasión un logro común, por lo tanto existía cierta influencia cultural, especialmente entre los jóvenes, en cuanto a costumbres, música, lecturas, ideas, etc… no ocurría lo mismo en las colonias del Sahara occidental (El Aaiún, Villa Cisnero…), donde no existían influencias extranjeras salvo las saharauis.
      Esa es la diferencia.
      Muchas gracias, Jorge, otro fuerte abrazo para ti.

      Eliminar
  17. Me encantó, y el final fue excelente. Una lectura amena que me transportó al mundo que tejiste. Muy bueno. Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias jzkvl (nombre impronunciable) :)
      Ya vi que escribiste, desde que pueda te leeré, compañero/a

      Eliminar
  18. Muy interesante de leer, de verdad inquietante hasta el final, inesperado y magistralmente bueno.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  19. Mil gracias, Albada. Eres muy generosa.
    Un fuerte abrazo y hasta pronto.

    ResponderEliminar
  20. Hola, Isabel. Vaya, llego tarde. Me encuentro con un montón de comentarios que voy a prescindir de momento. Qué gozada leer tu relato. Siempre sorprendes por tu estilo y por una ambientación de lujo con amplios conocimientos de un lugar para ti muy querido y al que recurres con frecuencia en tus relatos. En cuanto al caso planteado, ha sido una suerte para el cliente que le haya tocado el caso donde no hay caso ya que resulta infrecuente que una sospecha de infidelidad acabe en nada. Así que, como decía David no hace salta que corra la sangre para hacer un buen relato, más de situaciones que de crímenes. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, se trataba de incluir un detective. El género negro en su registro más puro no se me da demasiado bien, así que opté por otra clave más ligera. En cambio tú lo has bordado.
      Gracias Isan, un fuerte abrazo.

      Eliminar
  21. Hola Isabel, muy bueno tu relato, lo he disfrutado, toda la secuencia de imágenes y el final no me lo esperaba, me gustó mucho, felicitaciones, PATRICIA F.

    ResponderEliminar
  22. Hola Isabel que bien cuentas toda trama, los personajes, las escenas, y el sorprendente final todo junto forman una gran historia.
    Un abrazo
    Puri

    ResponderEliminar
  23. Vaya el problema de Infidelidad.... no deberia ser un problema.....pero parece se requiere infieles porque o sino los detectives van a morir de hambre.... y estos a su vez son unos infieles de padre y senor mio....

    Que mundo mas loco.... como vamos a hacer?

    Sero que ya no queda en el mundo personas fieles a la pareja?

    O estamos ante el fin de la idea de "pareja"????

    ResponderEliminar
  24. Con el poliamor no pasaría eso. Gracias José... Nos vemos en la gala

    ResponderEliminar
  25. Lo veía venir. Contrató a detective, con talento para seducir, que conquistaba a unas mujeres francesas. Para conquistar a una mujer, que estaba interesada en aprender francés.
    Bien contado.

    ResponderEliminar
  26. ¡Hola, Isabel! Me ha gustado mucho tu relato, está muy bien documentado y enmarcado. Se nota la investigación previa. El estilo de policial negro está muy bien logrado. El personaje del detective me encantó, te quedó muy acorde con la temática.
    Suerte en el concurso.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Cynthia. Pues me costó algo de trabajo porque no es mi estilo habitual, pero como he dicho en alguna ocasión, salir de la zona confortable es todo un reto y nos probamos hasta donde podemos llegar.
      Un cariñoso abrazo y hasta pronto.

      Eliminar
  27. Muy típico lo de contratar detective privado para descubrir infidelidad. Le ha salido mejor a esa mujer 🤣 que fue víctima de la desconfianza de su marido. En un matrimonio lo más importante es confiar en quien amas 💘. Abrazos 💋 desde Venezuela. Una perla para ti Isabel.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que la víctima finalmente fue el marido. Un abrazo desde Canarias. Muchísimas gracias.

      Eliminar
  28. Me ha gustado mucho la historia, y sobretodo el final, y como se envalentona el marido a hacerle el amor a su mujer y después se da cuenta que... Mucha suerte!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Lola. Suerte para ti también, y ¡bienvenida a Tintero! Espero que sea el primero de muchos relatos, pues escribes muy bien.

      Eliminar
  29. Hola Isabel, pinceladas de historias para bordar la trama de infidelidad des-encubierta. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jeje Eme infidelidad des-encubierta. Eso estuvo bien. Un abrazo fuerte.

      Eliminar
  30. Muy bien contada y ambientada la historia. Aunque no sé si entendí bien el final. Es sorprendente pero ¿era el propio detective el que estaba liado con la esposa de su amigo o es que el protagonista el que en un pasado estuvo liado con la amiga del detective? Uy, qué lio. También me ha gustado el detalle metaliterario de la revista del Halcón maltés.
    Suerte en el concurso!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola de nuevo MJ. Gracias. Bueno... traté de dejar miguitas de pan para que encontraran el camino de vuelta. La miguitaa es la frase e la que el detective comenta que le ha prestado la revista de El halcón maltés a una apreciada amiga (aún no sabía que era la mujer de su cliente y amigo hasta que le enseñó la foto), y la última frase creo que es aclaratoria. Pero si con lo buena lectora que tengo la impresión de que eres, si no lo has visto claro, es que algo he debido hacer mal, quizás no fue lo suficientemente aclaratorio, no quería desvelarlo hasta el final. Es importante la opinión de los lectores para saber hasta que punto hemos conseguido o no lo que intentábamos.
      También me alegra de que te haya parecido bien ambientado el relato.
      Muchas gracias compañera. Nos vemos en la gala.

      Eliminar
  31. Que buena historia, como nos pones en situación y vas desplegando los datos poco a poco y cuando todo parece acabar con un final rosa y feliz... el giro del comic muy bueno y oportuno.
    Un saludo y suerte.

    ResponderEliminar
  32. Muchas gracias, Ángel. Justo eso es lo que pretendía, un final que diera la vuelta a la historia.
    Hasta pronto.

    ResponderEliminar
  33. Hola, Tara. En tu introducción, más allá de la buena ambientación, con el diálogo de los personajes haces como los ilusionistas, desvías la atención para que no descubramos el truco. Bueno, ahora ya sabemos el origen del irresistible perfume llamado Jaques que todas buscaban; no se le resiste, francesa o allegada a ese país, alguna. Saludos y suerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Jacques? jeje Soy más del perfume Rive Gauche (orilla izquierda), será por lo de existencialista :)
      Gracias JM un abrazo
      Nos vemos en la gala.

      Eliminar
  34. Isabel un buen relato y con esa ambientación que te caracteriza por esas tierras que conoces tan bien. Un relato entretenido y digno de un premio. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  35. Maaameeen holaaa! Oye qué pasa contigo muchacha que no estás escribiendo? Un beso y mil gracias.

    ResponderEliminar
  36. Creo que hemos compartido el mismo recurso, usando el halcón maltés como algo más que un simbolo. El comic se convierte en el catalizador del giro con el que se alcanza la resolución; tiene algo de perverso ese punto, con la parejita bien relaja después del deporte... ¿no tenía otro momento para aparecer el jodido comic? Quizás el lector también se había entregado a cierta laxitud y era el momento de ponerle el vértice al triángulo. ¿Climax y anticlimax en un solo párrafo? Me encanta.
    Un abrazo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Otro abrazo grande para ti, Isra. No tendría sentido un final feliz para este relato, sin conflicto no hay emoción. Opté por un final mazazo, tú lo has definido bien, Isra, "climax y anticlimax", me gusta.

      Eliminar
  37. Estupendas las descripciones de Alhucemas, te hacen meterte en el relato y creértelo desde el principio. Muy buen giro final. Enhorabuena, Isabel!! Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El ambiente del protectorado de la época intenté hacerlo lo más ajustado posible dentro del límite de las palabras propuestas para el reto. Me alegra que te haya gustado Mª Dolores, muchas gracias.

      Eliminar
  38. Hola Isabel. ¡Felicidades por tan merecido Tintero de Plata! Un abrazo enorme.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un abrazo, Bruno, chin chin (chocando oro y plata)

      Eliminar
  39. Estoy encantado de volver a felicitarte, ya es un clásico, siempre puntuando, siempre en la excelencia. Ya contarás qué se siente en el olimpo. Felicidades. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siento alegría y agradecimiento, aunque bájeme usted del olimpo que hace mucho frío por las alturas. Gracias Isan.

      Eliminar
  40. Isabel, enhorabuena por el premio, la historia lo merece.
    Un abrazo y que pases un buen domingo.

    ResponderEliminar
  41. Isabel! Felicidades por ese Tinteazo que te acabas de llevar. Suma y sigue y el techo aún no lo tienes a la vista. Enhorabuena!
    Por otro lado, espero que te ayude a pasar el mal trago del bicho, que por cierto, también me a alcanzado esta semana, pero en mi caso, como un resfriado leve.
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  42. Enhorabuena por ese merecido reconocimiento, compañera. Me alegro mucho, el relato lo vale. Un estupendo aliciente para seguir adelante, usa bien ese tintero para darnos más buenas historias.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Isra. Intento no acomodarme, y seguir intentando nuevos caminos, ya sabes que experimentar te saca de la zona confortable, aunque no siempre con buenos resultados ja!
      Hasta el próximo reto, espero, compañero.

      Eliminar
  43. Estimadísima I s a b e l : Leo donde los relatos del tintero, que estás enfermita , así que ponte sana, y que tu familia también este resguardada de falta de salud y os vaya muy bien. Si menester fuese, paciencia, y siempre Esperanza.
    Tu Agencia Halcón tiene merecidísimo el premio tan apropiado del tintero, he disfrutado indeciblemente de tu galardón. Posees carisma literario y personal fructífero y Dios te lo conserve.
    Y contentísimo por tu felicitación en mi bitácora portoventolera.
    ¡¡¡Lo dicho, Eres Un Sol!!! 🌏

    ResponderEliminar
  44. Felicidades Isabel por ese Tintero de Plata, y a recuperarse del Covid. Un abrazo!

    ResponderEliminar
  45. Merecidísima plata para un relato brillante. Muchas felicidades, Isabel. Un beso y ánimo con el covid que leo que estás en ello...

    ResponderEliminar
  46. ¡Felicidades por tu flamante Tintero de Plata!
    Y que sea leve con la Covid, he leído por ahí arriba que la estabas pasando.
    ¡Ánimo! Un beso.

    ResponderEliminar
  47. Juan, Jorge, Marta, MJ... disculpad la tardanza en agradecer vuestras felicitaciones. Una semana complicadilla, y aún me queda por leer y comentar varios aportes fuera de concurso y reseñas de la novela y película. Tiempo al tiempo.
    Un abrazo y feliz feliz con mi plata ¡para no estarlo!
    Muacks.

    ResponderEliminar
  48. ¡ Enhorabuena Isabel por tu tintero de plata!! Un placer leerte. Un abrazo.

    ResponderEliminar